Historia de la Mayordomía

Mayordomía de San Antón

La Media Fiesta, fusionada indisolublemente con la tradicional festividad de San Antonio Abad, se despliega con pasión durante dos fines de semana de enero. Es el momento en que Elda divide su año festero a la mitad, mirando de reojo a las grandes fiestas de junio, pero con el corazón puesto en su santo patrón.

La Mayordomía de San Antón: El Corazón Devocional y Festero de Elda

La Mayordomía de San Antón, integrada orgánicamente dentro de la Junta Central de Comparsas de Moros y Cristianos, es la institución estatutaria encargada de proteger, mantener y engrandecer este legado litúrgico y lúdico, custodiando con celo tanto la imagen del Santo como su emblemática Ermita.

La Mayordomía de San Antón está integrada dentro de la Junta Central de Comparsas de Moros y Cristianos de Elda, con unas competencias definidas en sus estatutos y ampliadas en el reglamento de régimen interior.

1939: Los pioneros del resurgir y la gesta de Valencia

Los primeros testimonios documentales de la estructura moderna de la Mayordomía nos trasladan a mediados de 1939. En una Elda que intentaba restañar las heridas de la Guerra Civil, un grupo de entusiastas locales dio un paso al frente para recuperar sus tradiciones.

Como recogía el cronista Vicente Valero Bellot en su célebre artículo de 1982, “Nombres y hombres olvidados”, la primera ordenación de la tradicional Mayordomía de San Antón estuvo compuesta por doce vecinos comprometidos: “… se constituye la tradicional Mayordomía de San Antón, que componen los siguientes señores: Juan Olcina Soriano, Julián Maestre Maestre, Pedro Díaz Ortín, Francisco Vera Maestre, José Amat Pérez y Manuel Vera Laliga, Pedro Amat Beltrán, Jesús Escámez Galindo, Pedro Amat Pérez, Fernando Rico Bañón, Francisco Vidal Rico y José Luis Valero Navarro.”

Su primera y más urgente misión fue devolverle a los eldenses su seña de identidad espiritual, ya que la anterior efigie del santo había desaparecido en la contienda. El entonces alcalde, Mariano Segura Martínez, firmó un salvoconducto histórico el 13 de noviembre de 1939 para que uno de sus miembros, Francisco Vidal Rico, pudiera viajar a Valencia con la misión oficial de adquirir una nueva talla. Gracias a aquella gestión, el frío enero de 1940 volvió a oler a pólvora, hoguera y devoción en Elda.

1944-1945: La Mayordomía como punto de partida de los Moros y Cristianos

El destino de la Mayordomía cambió para siempre en enero de 1944. Lo que iba a ser una festividad tradicional más se convirtió en el Big Bang de la fiesta moderna. En palabras del expresidente de la Junta Central, José Blanes Peinado:

“Nacieron de manera un tanto rudimentaria nuestros Moros y Cristianos... no había una junta legalmente constituida —aparte de la Mayordomía de San Antón— que organizara la Fiesta, pero sí un grupo de entusiastas que se enfundaron los trajes prestados por Petrer, Sax y Villena”.

La Mayordomía fue el único soporte institucional que arropó aquella bendita locura fundacional. Al año siguiente, en enero de 1945, nacieron las primeras comparsas oficiales, entretejiendo para siempre los desfiles de arcabucería y las embajadas con los actos religiosos en honor a San Antonio Abad.

La mudanza a junio y la refundación de 1974

En 1947, buscando esquivar el crudo invierno y lograr una mayor proyección, Elda tomó la decisión de trasladar las Fiestas de Moros y Cristianos al mes de junio. Este cambio provocó un vacío documental. Mientras los desfiles principales florecían en verano, los actos de enero en honor al Santo entraron en un periodo más difuso que duró casi tres décadas.

La fisonomía actual no se entendería sin la intervención del alcalde Don Antonio Porta en 1974. Consciente de la crisis organizativa que sufrían los actos de enero, propuso al entonces presidente de la Junta Central, Jenaro Vera, la reestructuración profunda de la institución. La tarea recayó en Don Antonio Barceló, quien reorganizó la Mayordomía y obró el hito definitivo: integrarla de forma oficial y estatutaria dentro de la Junta Central de Comparsas de Moros y Cristianos de Elda.

El patrimonio y las tradiciones vivas de la Mayordomía

En la actualidad, la Mayordomía de San Antón sigue realizando las mismas funciones que en aquellos primeros años de los que tenemos constancia de su existencia como tal, allá por 1939, cuidando todo lo relativo al culto y funciones religiosas relacionadas con el Santo, cuidado de la imagen y de su ermita, así como de todas las tradiciones que rodean a la imagen de San Antón.

Hoy, a más de 80 años de aquella primera junta de 1939, la labor de la Mayordomía sigue plenamente vigente, gobernando la nostalgia y la identidad eldense a través de hitos muy específicos:

  • La Ermita de San Antón: Este pequeño templo de planta única ubicado en el casco antiguo es el cuartel general espiritual de la Mayordomía. Ellos se encargan de su mantenimiento, ornato y de abrir sus puertas a los fieles.
  • El Porrate y las Cucañas: Mantienen vivas las tradiciones lúdicas más antiguas de la ciudad, como el Porrate, donde se puede disfrutar de un aperitivo, y los juegos populares o cucañas en la plaza de Arriba y en la plaza de la Constitución. Ambas actividades presiden la mañana del sábado de la Media Fiesta.
  • La bendición de los animales y el reparto del pan: En la tarde del día 17 de enero, festividad de San Antón, tras la celebración de la misa, la Mayordomía organiza la bendición de los animales de los vecinos que acuden a este entrañable acto y posteriormente se encargan del reparto el pan bendecido.
  • La Proclamación de los Cargos Festeros: Durante la Media Fiesta de enero, la Mayordomía coorganiza junto a la Junta Central el solemne acto en el que los Capitanes y Abanderadas del año saliente dan el relevo oficial a los del año entrante, en un magnífico acto que se celebra en la mañana del domingo de la Media Fiesta en la parroquia de Santa Ana.
Moros y Cristianos Elda
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